Qué difícil es escribir algo en vacaciones; te pasas el día fuera de casa gastando el dinero que tanto cuesta ganar y que parece que se escurre entre tus manos como la arena. Un año entero alienación para poder recuperar el aire durante un escaso, y mal pagado, mes de Agosto.
Tengo la suerte de ser uno de los privilegiados que, aun teniendo una hipoteca que pagar puedo permitirme el lujo de unos días de descanso en el lugar que yo elija, más o menos. Sin embargo, a la gente normal, al famoso ciudadano de a pie, pasar las vacaciones más allá de las puertas de su casa o de la “casa del pueblo”, le supone una carrera entera en Economía Avanzada o en “cómo sobrevivir cuando mi hipoteca da tres vueltas a mi cuello y dos al de mis hijos”. En estos meses de verano no hemos enterado que el precio del dinero sube al 3% y que el Euribor sube, otra vez. Qué pena que nuestro amados Monty Phyton no estén entre nosotros para hacernos reír en nuestra desgracia con algún sketch ( el del loro no está incluido) sobre el tema. Al parecer una familia española con una hipoteca de 120.000 € a 25 años -¿Quedan ya hipotecas a 25 años?- deberá pagar, el caso de que se la revisen ahora, una media de 1000 € más al año. Y ya está. No pasa nada de nada, el gobierno se queda mirando, eso sí, con preocupación creciente, el desarrollo de los acontecimientos y tomará carta en el asunto ¿Cuándo? Yo creo saberlo: cuando nos parezcamos a las tradicionales familias de China más tradicional y menos desarrollada donde en una misma casa conviven hasta cuatro generaciones. Genial. Tendré a mis tíos cerca para poder darme la paga, y a mis primos, mis hijos y mis nietos para cuidar de ellos.
No sé si al alguien en el gobierno de los ayuntamientos o la diputación, o quien coño se encargue de nuestro bienestar, le interesa lo que nos pase. Es curioso como las fortunas de los grandes constructores van creciendo en proporción al dinero que sueltan a nuestros políticos mientras la gente, la que paga este país, esa gente que con su sudor su trabajo e incluso su sangre, se queda apartada de esa aparente prosperidad y sigue sumida en una cansina subida de todo menos de sus sueldos ¿Cómo es posible que el poder adquisitivo de los españoles haya subido en diez años un 0,4 %? y lo que es mejor, el poder adquisitivo británico ha subido un 28 %, y a nadie le importa; dicen que la deuda de los españoles está en máximos históricos, y nadie le importa; decenas de miles de familias subsisten con menos de 7.000 € al año, y nadie le importa.
En este país se juega a un permanente “escondite inglés”, nosotros contamos con la cara contra la pared y los de siempre se hinchan de dinero hasta que les sale por el agujero del culo.
Dónde quedará esa maravillosa frase que conquistó sus derechos a fuerza de sangre y lágrimas.
Proletarios del mundo, uníos.