La Dalia Negra
El mayor error de la la Dalia Negra fue nacer hermosa y sin talento. En una época y en un lugar en el que esa combinación llevaba a muchas mujeres al desastre, la Dalia estaba destinada al mayor de ellos: la muerte. Muerte que acabó por otorgarle la fama, o más bien la infamia, que buscaba.
Me sorprendió la rabia de James Ellroy en LA Confidencial. Escupe cada frase como si quisiera degollarte. Los personajes están cargados de debilidades que humanizan y, aunque alguno producen nauseas en el estomago (por hijos de puta) a la mayoría se les coge cierto cariño.
Tenía muchas ganas de leer La Dalia Negra desde hacia varios años, pero ya se sabe, tantos libros y tan poco tiempo... Cuando me enteré de que Bryan De Palma estaba preparando una versión para el cine, el gusanillo comenzó a trepar por la nariz en busca de aire. ¿La verdad? Totalmente enganchado. Abandoné los demás libros y juegos que tenía entre manos para dedicarme por entero a cazar al desgraciado que le dibujó tan macabra sonrisa a la pobre Betty Short. Ellroy deja un rompecabezas con todas las piezas desparramadas por el suelo. Y así, comienza la obsesión que atormenta a unos protagonistas de vidas complejas y más sombras que luces. El trío amoroso principal y las relaciones con la siempre corrupta policía angelina se van mezclando y esquivando para, al final, explotar en los morros del protagonista, un policía con algunos principios, no muchos, eso sí, que mantiene una intensa relación con la Dalia a través de los ojos y recuerdos de los que la conocieron. Con el pasar de las páginas el caso se va enredando al entrar en juego pistas muy cercanas al propio protagonista que se desespera bañado en la mentira que le rodea, y que trata de escapar en una huida hacia adelante, sin pensar en las consecuencias o en su maltrecho espíritu.
Espero que De Palma esté a la altura...
Observad la calidez inocente de Mia Kirshner que borda el papel de la Dalia.

